El origen de toda adicción se encuentra en ti


 

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Ayer, esperando para entrar en clase de psicología de la emoción me vino a la mente una de esas frases que bien podrían ser el principio de una buena historia. Y dándole vueltas a esa frase empezaron a surgir varios personajes y varias situaciones.

Hacía tiempo que no me ocurría esto, así que decidí hacer un pequeño boceto para que no se me olvidara .

La historia que he vomitado es bastante dura, más de lo que considero normal en mí, y no creo que llegue a nada, pero me sirve de excusa para investigar uno de los campos que más me obsesionan dentro de la psicología junto con los trastornos de conducta obsesivo-compulsiva, la hipocondría y la personalidad múltiple: las conducta adictiva.

El trastorno de conducta adictiva es algo tan sumamente peligroso y a su vez común en nuestra sociedad que sería difícil de tratar en un artículo de estas características. La histeria fue el mayor problema psiquiátrico y psicológico del S.XIX. Bajo este parangón se englobaban toda clase de problemas de conducta que resultaban nocivas para la sociedad y para el paciente. Hoy por hoy, no cabe duda que uno de los mayores problemas de nuestro siglo es el abuso de sustancias psicoactivas, tal y como constataron Kessler y sus colaboradores en un estudio que evidenciaba en un rango extrapolable de población un alto índice de adicciones donde el alcohol era el más destacado.

Adicciones hay muchas, y de muchos tipos, por eso a veces es preferible hablar de “trastorno de conducta adictiva” en lugar de adicción a algo. Una persona puede ser adicta a una sustancia(como la droga, el alcohol, el tabaco), al sexo, a comprar compulsivamente, o incluso a internet. Es más, en la gran mayoría de los casos, esa conducta adictiva se afianza en el sujeto como un rasgo de su personalidad, haciendo que cuando abandona una adicción comience con otra. Por lo tanto, ya no hablamos en términos coloquiales de “estar enganchado a algo” sino de nuestra predisposición para “engancharnos a una sustancia, una situación o un entorno determinado”. Tan adicto es un fumador empedernido que se enciende un cigarro tras otro, como el adolescente que desde que se levanta hasta que se acuesta está comunicándose por Whatsapp o Facebook.

Pero vayamos por partes. ¿Qué es una adicción o una conducta adictiva?.

La adicción es una enfermedad primaria, que afecta al cerebro, caracterizada por una conducta repetida que surge de una necesidad orgánica o psicológica, que escapa del control del individuo. Está constituida por un conjunto de signos y síntomas característicos, que dependen de la personalidad de cada adicto, así como de las circunstancias socio-culturales que lo rodean. La adicción es, frecuentemente, progresiva, es decir, la enfermedad persiste a lo largo del tiempo y los cambios físicos, emocionales y sociales son acumulativos y progresan mientras el uso continúa. La adicción suele causar muerte prematura a través de complicaciones orgánicas que involucran al cerebro, hígado, corazón, y otros órganos, dependiendo del tipo de adicción y contribuye a la ocurrencia de suicidios, homicidios, violencia, maltrato, violación y abuso sexual, accidentes y otros eventos traumáticos interpersonales y/o familiares.

Existe toda una bioquímica de la adicción que va modificando el tejido neuronal del individuo conforme se va afianzado en su transtorno, y esto es importante, porque por desgracia no hay una etiología (origen) clara del proceso adictivo. Se ha encontrado una influencia conjunta de factores socio-culturales, psicodinámicos, familiares y genéticos que podrían propiciarlo. Es decir, que los individuos que han tenido familiares adictos, son potencialmente candidatos a tener una conducta adictiva de cualquier tipo, siempre y cuando se den las condiciones para que este rasgo se desarrolle.

Por lo tanto, la adicción a algo o a una situación/conducta es un hecho innato en el ser humano. Nuestra psique aplaca ese impulso de una manera activa, pero la pulsión(en términos puramente freudianos) en ocasiones provoca traumas que despiertan estas conductas. Y es que en principio es así. Toda la corriente psicoanalítica habla de que la conducta adictiva tiene que ver con un trauma del pasado(es una afirmación un tanto categórica y no demasiado acertada, pero nos sirve ahora). Este trauma nos impulsa a actos autodestructivos donde el abuso de sustancias o el desorden en la conducta diaria. ¿Cuántos adictos al juego entran en este círculo por un entorno depresivo? o ¿Cuantas anoréxicas están al borde de la vida y la muerte, porque en algún momento alguien les metió en la cabeza la idea de que estaban gordas y no se reforzó positivamente su ego?¿Cuántos adictos a facebook hay en esta sala?

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